Real Madrid se volvió a coronar campeón de la
Copa del Rey, tras vencer, en el segundo clásico del póker de derbys que paraliza a España, a
Barcelona por 1 a 0.
El gol llegó por intermedio del delantero portugués
Cristiano Ronaldo, quien con un cabezazo sentenció
la final de la Copa del Rey 2010/2011, para alegría de Mourinho y de un pueblo merengue que vuelve a creer en un equipo que se sentía lejos del buen andar futbolístico del Barca. Real Madrid está vivo y todo gracias a CR7.
